Hay una loba que aúlla su mensaje, tras la roca
inconmovible de la espera.
Un ave que grazna sus ansias de vuelo
aferrándose aún a seguras tierras.
Un ruego inseguro... deambula,
sobreviviente tenaz de la pena.

Cielos ahítos de llanto angustiado
aguardan las notas del grito
feroz de la carne.
Un ruego persistente, se deshace
en la tranquila quietud de la tarde.
El ruego es volátil, insistente, etéreo.
Y toca al fin, con magia pueril
los acordes misteriosos del cielo.
Extiende las alas... Alienta los sueños...
Desgrana respuestas... despega del suelo.
No es pecado beberse la lluvia
con el corazón confiado
y aferrado a un ruego.
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Publicada y traducida al italiano en el marco de la Antologìa Premio Letterario Giulia Gonzaga
Ed. Lo Spazzio Italia 2009
Tags: poesía amor, ruego, Lo Spazio, Giulia Gonzaga