Con este cuerpo de mujer,
he florecido...
Y he dejado volar mis pétalos
por el paisaje ambiguo de la pasión y los sueños.
He transitado, por el algodonoso camino
de la pérdida y los miedos.
Me he marchitado y he quedado desvalida,
en desolados jardines de invierno.
Aún así, con este cuerpo de mujer,
he florecido.
Y he propagado al viento,
con la ballesta de los sueños,
gestadas del amor , nuevas semillas.
Con cuerpo de mujer, a veces
o con alma imperecedera de niña,
navegué y me navegaron de caricias;
sumergida en mares veleidosos de deseo,
Aferré mis amarras, resistentes al olvido
y luego las solté, para cambiar el camino.
Y a veces, naufragué, y sin embargo,
aún así, en islas nuevas, en suelos desconocidos...
he florecido...
esparciendo inéditos perfumes
y mudando pétalos nuevos.
Porque ser mujer, es también comprender,
que aunque la flor deshaga su belleza en el aire
se hace eterna, simplemente,
por ser el regazo natural
e inmortal de la semilla.Tags: Dia de la mujer, 8 de marzo, poemas sobre la mujer, cristina validakis